¿Qué es el Tantra?

El Tantra es el arte de amar o el arte de vivir en el presente. El Tantra invita a aceptar lo que está sucediendo: la alegría y la tristeza, el placer y el dolor, el amor y el miedo, lo espiritual y lo mundano. Aceptar la existencia tal y como es aunque en ocasiones no sea de nuestro agrado trae paz interior a nuestras vidas. Para el Tantra amar no es un sentimiento pasajero ni volátil es un estado del Alma. Amar no es lo contrario de odiar es lo contrario del miedo. Cuando amamos la vida tal y como se manjfiesta, ese miedo difuso al no saber que pasará acaba diluyendose.

Desde el amor la vida es un placer a celebrar y no una carga llena de miedos a sufrir. Celebrar para el Tantra es fundamental, celebrar a pesar de todo, a pesar de la crisis, del terrorismo, del cambio climatico, de la enfermedad… Siempre hay algún motivo para honrar el don de la vida: disfrutar de nuestra respiración, de nuestra piel, del danzar de nuestros cuerpos, del sexo, de la comida, del compartir, del darse a los demás, de cualquiera de los deleites que la vida nos proporciona. Celebrar con consciencia, el Tantra no es hedonismo ciego ni consumismo vacío es entregarse a la vida desde el respeto a nuestro cuerpo y a nuestros sentimientos y a los de los demás.

El Tantra no niega ni fomenta el sexo lo acepta, lo ama y lo celebra con naturalidad, uniendo la energía sexual de los genitales con el amor del corazón. En el sexo tántrico no se necesita del morbo, ni de la exitación ansiosa, ni de la fricción compulsiva de los cuerpos, ni de la búsqueda desesperada del orgasmo. El Tantra busca la relajación, la calidez y la intimidad de los amantes. A través de la respiración y del estar presente en todo lo que suceda durante el acto sexual se consigue que el placer invada todo nuestro cuerpo. El éxtasis se logra cuando nuestra entrega a la vida es total, y es ahí donde podemos saber que somos verdaderamente…..

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Inmadurez

Cada vez maduramos más tarde y es doloroso. La inmadurez es no asumir una parte importante de la vida. Es negarnos a nosotros mismos experimentar desde una consciencia nueva. Nos quedamos estancados repitiendo curso una y otra vez. No madurar es no querer responsabilizarnos de lo que la vida nos ofrece, es miedo a nuevos retos. El retraso en abandonar la juventud puede parecer divertido a primera vista pero en el fondo es muy doloroso. Las personas inmaduras son muy conscientes de que lo son y de lo que pierden por ello. Son incapaces de mantener relaciones de pareja sanas e intimas, afrontar retos, tomar decisiones difíciles, ser constantes o abandonar la zona de confort. Muchos achacan su inmadurez a no querer ser iguales que la generación anterior: ¡aburrida! La educación hiperpermisiva y la sobreprotección de los hijos tienen mucha responsabilidad en la plaga de inmadurez que nos acecha. Madurar con presencia es lo más divertido y estimulante que existe: aceptar la vida tal y como es, amar lo que nos ofrece y celebrarla a pesar de todo.

Tantra: El arte de amar

Existen muchos mitos y confusiones acerca del Tantra. Intentaré explicarlo brevemente: El Tantra es estar en Lo Que Es, es aprender a vivir en Presencia. Sea lo que sea lo que esté sucediendo. Aceptar la dualidad de la existencia: vida y muerte, dolor y placer, alegría y tristeza, sexo y espíritu, femenino y masculino… vivir sin rehuir nada. El Tantra no fomenta ni niega el sexo lo acepta, lo ama y lo celebrar con naturalidad y consciencia. ¡El Tantra es amor a la vida! Para practicarlo sólo es necesario querer abrir el corazón al Amor. Lo contrario del Amor no es el odio es el miedo. El Amor es un estado del alma y no un sentimiento pasajero hacia algo o hacia alguien. El Tantra es un arte, el arte de entregarse a ese estado de Amor que siempre esta aquí.

El Amor no quema

El Amor no duele. Lo que duele es su ausencia. Necesitamos ríos, mares de Amor. Como de niños no nos enseñaron bien a amarnos a nosotros mismos, a amar se enseña amando, lo buscamos desesperadamente en los otros. Hacemos un montónazo de cosas para que nos quieran. A veces nos olvidamos de nuestros gustos y preferencias por una tacita de amor. Otras servimos a los demás sin medida por un puñadito de cariño. También tenemos sexo con quien no nos gusta demasiado o no nos trata bien, a cambio de amor. Incluso en ocasiones nos humillarmos por un poquito de atención. ¡Qué contrasentidos! El Amor nos viene haciendo todo lo contrario. En realidad no viene de ningún lado, ya está aquí esperando a ser descubierto.

¿Dónde está el amor entonces? Está en aceptarnos tal y como somos, aunque duela observar las tonterias que hemos hecho por amor, en respetarnos, en cuidarnos, en asumir nuestras preferencias, en saber decir no cuando nos desagrade lo que nos proponen, en sentir el dolor con presencia y sin huidas. En definitiva el Amor nos invade cuando confiamos en nuestra verdad.  

Sencilla

Somos seres complejos hay que reconocerlo. Y el mundo es cada vez más sofisticado y a la vez más caótico. Nuestras capacidades intelectuales se expanden constantemente. La cantidad de elecciones que podemos hacer sobre cualquier asunto ya sea practico o de autoafirmación personal crece exponencialmente. Las cosas cambian a una velocidad superlativa y estamos hiperconectados los unos con los otros. Cuanto más complejas y cambiantes son nuestras vidas más posibilidades hay de enredarnos. ¡Y estamos muy enredados!

En realidad el lío no viene del mundo exterior viene de haber abandonado nuestra vida interior. No saber cuales son nuestros anhelos y necesidades más importantes nos convierte en seres deseantes y cronicamente insatisfechos. Un móvil de última generación, unas vacaciones estupendas o una nueva pareja parecen la solución. Pero continuamos exactamente igual.

La solución es sencilla: aceptate tal y como eres, acepta tus heridas, tonterías, virtudes, vergüenzas, dones, frustraciones y anhelos infantiles. Y abrazarlos con amor y dales salida con presencia ¡Y ya! Ámate a ti mismo aunque duela un poco al principio. Ama tus cosas y tu existencia y deja de mendigar Amor, los demás solo te pueden dar unas miguitas. Con tu Amor el mundo seguirá siendo un huracán pero tu estarás en el ojo celebrando el espectáculo.

KiKe

¿Qué es el Tantra?

El Tantra es el arte de amar o el arte de vivir en el presente. El Tantra invita a aceptar lo que está sucediendo: la alegría y la tristeza, el placer y el dolor, el amor y el miedo, lo espiritual y lo mundano. Aceptar la existencia tal y como es aunque en ocasiones no sea de nuestro agrado trae paz interior a nuestras vidas. Para el Tantra amar no es un sentimiento pasajero ni volátil es un estado del Alma. Amar no es lo contrario de odiar es lo contrario del miedo. Cuando amamos la vida tal y como se manjfiesta, ese miedo difuso al no saber que pasará acaba diluyendose. Desde el amor la vida es un placer a celebrar y no una carga llena de miedos a sufrir. Celebrar para el Tantra es fundamental, celebrar a pesar de todo, a pesar de la crisis, del terrorismo, del cambio climatico, de la enfermedad… Siempre hay algún motivo para honrar el don de la vida: disfrutar de nuestra respiración, de nuestra piel, del danzar de nuestros cuerpos, del sexo, de la comida, del compartir, del darse a los demás, de cualquiera de los deleites que la vida nos proporciona. Celebrar con consciencia, el Tantra no es hedonismo ciego ni consumismo vacío es entregarse a la vida desde el respeto a nuestro cuerpo y a nuestros sentimientos y a los de los demás.

El Tantra no niega ni fomenta el sexo lo acepta, lo ama y lo celebra con naturalidad, uniendo la energía sexual de los genitales con el amor del corazón. En el sexo tántrico no se necesita del morbo, ni de la exitación ansiosa, ni de la fricción compulsiva de los cuerpos, ni de la búsqueda desesperada del orgasmo. El Tantra busca la relajación, la calidez y la intimidad de los amantes. A través de la respiración y del estar presente en todo lo que suceda durante el acto sexual se consigue que el placer invada todo nuestro cuerpo. El éxtasis se logra cuando nuestra entrega a la vida es total, y es ahí donde podemos saber que somos verdaderamente…..

KiKe