Brillo en los ojos

Los ojos adquieren un brillo especial cuando uno se enamora. Enamorarse es un sentimiento muy potente, un hechizo provocado por las flechas embadurnadas de Amor de Cupido o de Eros, o un subidón de hormonas si nos ponemos menos poéticos. La naturaleza lo utiliza para abrir nuestro corazón, un poco, no de par en par, y para comenzar a intimar con la otra mitad de la pareja (y sobre todo con uno mismo) sirve además para disfrutar muchísimo de cualquier cosa. La vida entonces adquiere un carácter como de cuento de Hadas. De verdad es fantástico enamorarse, nos sentimos acompañados, ligeros, completos, alegres, incluso cambian un poco las voces, se van los tonos estridentes, las caras como que relucen. Cualquier tontería puede ser motivo de jolgorio, no hace falta nadie, ni casi nada. Sólo infinitos besos de chocolate, sexo por doquier y promesas de Amor eterno ¡C’est l’amour!

Todo lo que sube baja, todo lo que comienza termina: el enamoramiento también. Entonces va desapareciendo el hechizo y nos damos cuenta de que la otra persona no es el ideal que nos habíamos creído, es ahí donde empieza lo bueno de verdad. Al concluir el encantamiento es cuando debemos darlo todo. Si las cosas no fluyen como al principio es cuando tenemos que estar más en Presencia. Es ahí donde se forja el Amor, el Amor como estado del Alma no como sentimiento pasajero. El subidón hormonal que se produce al enamorarse no es una broma, hay personas muy enganchadas que cuando sienten la disminución de sus efectos, y deben dar la cara, salen corriendo despavoridos a buscar otra ración extra de hormonas en cualquiera que se cruce por la calle, bueno ahora más bien en las redes sociales.

Las relaciones de pareja son un abrazo grande que nos da la vida. Una posibilidad de crecimiento emocional y espiritual a través de la intimidad. Pero la intimidad sólo se logra mediante la vulnerabilidad. Siendo sinceros con uno mismo y con nuestro amante. Dejando ver nuestra sombra al otro y viendo la suya con generosidad y respeto. Sintiéndonos frágiles como un recién nacido y también fuertes como un tigre para poder sostener los problemas que vayan surgiendo. Nuestra pareja es un espejo mágico donde poder mirarnos por dentro, se requiere un compromiso con el amado o con la amada y con nosotros mismos. Y también dedicar energía, tiempo, valor, coraje y sobre todo Amor y Presencia. Entregarse al Amor es un regalo de la existencia envuelto en papel miedo.

 

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