Meditar no es pasar el rato

Meditar es estar presente. Es estar con Lo Que Es. Es aprender a vivir en Presencia. La meditación no es una actividad para sentirse bien y relajarse. Puede que acabes super relajado y sintiéndote fantásticamente bien o puede que te haga sentir los miedos que te acechan desde niño. O quizá saque a la luz los traumas y heridas del pasado o sientas que eres la pura Presencia… y acabes en éxtasis. La meditación se puede realizar de muchas maneras desde el silencio más sepulcral y sentado durante horas y horas, hasta con movimientos espasmódicos y con sonido ensordecedor. En el Tantra la meditación principal se realiza en el acto sexual, en la unión física, sensual, emocional y espiritual de los amantes. El acto formal de meditar que se realiza en un tiempo determinado con unas técnicas concretas tiene por objeto plantar una semilla, una semilla de consciencia que ira creciendo hasta que toda nuestra vida sea una meditación. Hasta que vivir en Presencia sea algo natural para nosotros, vivir aceptando la existencia en todas sus manifestaciones: dolor/placer, tristeza/alegría, masculino/femenino vida/muerte, cuerpo/espíritu… vivir abriendo nuestro corazón de par en par al Amor y celebrando el milagro de la vida en todo su esplendor.

En esta New Ege de espiritualidad descafeinada que nos invade se intenta vender la idea de que meditar es algo así como ir a un spa a relajarse y que se le quiten a uno todos los problemas y ansiedades de golpe. Se podrán liberar los miedos y los conflictos emocionales y descubrir que eres la pura Presencia encarnada, sí… pero después de aceptarlos, sentirlos y amarlos… plenamente. Por qué la vida es todo, todo lo que ocurrre, la vida es Lo Que Es.

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Amor

El Amor es un regalo de la existencia envuelto en “papel miedo” ¡Hay que atreverse a desenvolverlo! El Amor es lo que une lo diferente, incluso lo contrario. Con el Amor se pinta la existencia ¡mezclando los colores! Mezclando las vidas, las galaxias, las ideas, las células, el fuego, los sentimientos, el agua, las energías… ¡todo! Entre Amor y Amor hay huequecitos de miedo para que sientas un ratito el vértigo de vivir. El Amor es como un unguento mágico que todo lo sostiene. Como esa historia de la India que cuenta que la Tierra se sostiene en cuatro elefantes y una tortuga gigante que nada por un océano infinito. El Amor son los cuatro elefantes y la tortuga y el océano y tú, yo… y hasta Donald Trump. El Amor es lo contrario del miedo. Pero incluso cuando sientes miedo el Amor está contigo, un poquito escondido jugando a dejarte solo, jugando a experimentar la vida en todos sus matices. La mente no puede comprender el Amor como el pez no comprende el mar por donde transita. Quizá tampoco haga demasiada falta, viajamos todos por el océano del Amor llevados por corrientes cambiantes que sabe Dios donde nos llevarán… incluso algunos dicen que no hay nadie a quien llevar ni lugar a donde ir…

¡Feliz Navidad Amor!

KiKe

Amor y miedo

Lo contrario del Amor es el miedo. No es el odio, odiar es simplemente animadversión hacia algo o hacia alguien. Amas al confiar en la vida, cuando te sientes integrado en ella. Sientes miedo cuando desconfías de la existencia, al vivirte aislado de cuanto te rodea. Por tanto Amar es afrontar la desconfianza hacia la vida, hacia los otros y hacia lo desconocido.

Amar es un estado permanente del Alma no un sentimiento pasajero hacia alguien o hacia algo. El Amor te lleva a la espontaneidad, a la naturalidad y a la aceptación de lo que sucede. Expresado de otro modo te conduce a la felicidad o a la paz interior. La felicidad entendida no como un estado de euforia, ni de alegría constate, ni de sensación de triunfo permanente. La felicidad es una relajada aceptación de Lo Que Es. Es entregarse al misterio de la existencia. Para Amar, con mayúscula, necesitas dos ingredientes: un poco de valor y una pizca de coraje.

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Uno: Experiencia y Tantra

La Unidad es siempre o mejor dicho la Unidad Es. Somos Uno, una única Energía, un sólo Ser. Pero ese Uno es múltiple y variado. Podemos observarlo en millones y millones de manifestaciones diferentes con nuestros sentidos. La sensación de separación del Uno es la experiencia que posibilita la vida y es dolorosa. La experiencia de la unión con el Uno es placentera, pero es sólo una experiencia más de la muchas que están presentes en la vida. Una experiencia tiene comienzo y fin el Uno no, el Uno no es una experiencia. Buscar el Uno como viático, como forma de vida, genera mucho sufrimiento por qué es intentar una experiencia sin fin, una arcadia imposible. El mejor viático a mi juicio es entregarse a la vida tal y como es, experiencia tras experiencia, incluidas las de separación extrema y las de unión total. Dolor y éxtasis, aburrimiento y creación, tristeza y alegría, miedo y Amor… El Tantra enseña a aceptar las experiencias dolorosas y a potenciar las placenteras sabiendo que ambas son pasajeras, no repudia aquellas ni se apega a estas, con ello se consigue una gran paz interior.

Ego espiritual

En ocasiones se considera que el camino espiritual debe ser difícil y duro de transitar. Que sólo se puede avanzar sí te sometes a estrictas disciplinas, lees un montón de libros de distintas tradiciones espirituales y tienes el aura muy limpita. Una vez realizado todo esto te conviertes en un iniciado, en alguien especial, ya has subido considerablemente en la “escala” espiritual, ya estás preparado para la felicidad permanente o para la iluminación. Todo esto lo que consigue es inflar el ego, ese ego espiritual tan pesado y aburrido que todo buscador espiritual debe soportar alguna vez.

La espiritualidad es muy sencilla, es abrir nuestro corazón al Amor que siempre está aquí esperando ser descubierto. Sólo se necesita valor y coraje para afrontar el miedo que nos da soltar nuestros prejuicios sobre como tiene que ser la vida. Para vivir con intensidad no es necesario vestirse de naranja, hacer posturas acrobáticas con el cuerpo, viajar mucho a la India o hablar todo el rato sobre la expansión de la consciencia. Presencia, Amor y un poquito de ironía, que a veces nos ponemos muy serios, son suficientes para vivir el misterio de la existencia con plenitud.

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Misterio

La vida no tiene solución. La vida no es un problema. Es un misterio a experimentar. La vida por más que nos empeñemos es Asimétrica: unos tan guapos y otros tan feos, unos tan ricos y otros tan pobres… Aleatoria: ¿Por qué algunos de nosotros somos felices y otros depresivos en realidades parecidas? Cambiante: todo cambia ¡afortunadamente! menudo aburrimiento todo el día con la misma canción. Imprevisible: ¿Recuerdas como querías ser de mayor cuando eras niño? ¿Lo lograste? Salvaje: La naturaleza es salvaje y nosotros somos parte de ella, por mucho que nos sofistequemos con nuestras civilizaciones y nuestra cultura somo salvajes. De hecho la civilización y la cultura son unos grandes creadores de lo salvaje.

¿Como podemos vivir con todo esto? Pues desde la aceptación relajada, desde el amor inconmensurable que todo lo abarca y desde la celebración de este estupendo y misterioso espectáculo que es la vida.

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Espiritual

Existe una aproximación a lo espiritual en la actualidad que consiste en buscar la sanación emocional, la limpieza energética, el equilibrio cósmico y la luz de forma permanente. Como si la enfermedad, la suciedad, la duda o a sombra fueran un error o un fracaso. Lo que trae consigo un ansia por alcanzar una especie de estado perfecto donde impera la paz, la salud, la felicidad, la voluntad personal y el buenrollito. En el fondo es una quimera infantil querer vivir en un limbo donde solo existan sensaciones, emociones y acciones “buenas” huyendo de las consideradas “malas”. ¡Vivir en un futuro que nunca llega! Lo que se consigue al pretender cercenar u ocultar la mitad de la vida es el efecto contrario: tensión, miedo, ansiedad, más dolor del que se quiere evitar y una ausencia de autoestima por creer que a pesar de tantos esfuerzos lo estamos haciendo mal. La espiritualidad es inclusiva, acepta también lo que no gusta, lo desagradable y eso se consigue desde el Amor que irradiamos desde la Presencia. Vivir con plenitud el momento presente, sea lo que sea, es el mayor regalo de la existencia. El Ser lo incluye todo.

KiKe